El pie humano es un verdadero milagro de la naturaleza, una combinación extraordinaria de fisiología y mecánica. Es un órgano pequeño, complicado, con una estructura flexible y amortiguadora. Consta de 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 tendones, músculos y ligamentos.

El pie está formado por tres grupos de huesos: tarsal (talón, bote, cúbico, cuña: medial, intermedio y lateral), metatarso (5 huesos) y dedos (dedo del pie con 2 falanges, los otros dedos, cada uno con 3 falanges). Estos huesos están dispuestos de modo que consisten en 3 arcos (2 laterales alargados y mediales, 1 ransversales), que están sujetos por ligamentos fuertes. Tal cantidad de huesos permite crear muchas articulaciones en ellos, lo que permite una gran movilidad del pie.En la parte inferior del pie, cubierta con una piel gruesa, debajo de la capa de grasa de la almohadilla, la planta contiene un gran tendón que se extiende desde el talón a cada dedo. El tendón rodea y cubre los músculos de la planta del pie, une las partes del pie entre sí, sostiene los arcos y, sobre todo, actúa como un resorte: se estira y se encoge alternativamente con cada paso, conectando el trabajo de los músculos de los pies y los músculos de las pantorillas. Además, en los pies, hay 7.000 receptores nerviosos, conectados a órganos, glándulas y columna vertebral.

 

Anatomia Los Pies - Yoga Las Palmas

Muscles of the sole of the foot, shown in successive layers from inferior to superior.

Como criaturas bípedas, tenemos la base de apoyo más pequeña. La mitad del peso corporal descansa sobre la parte posterior del calcáneo y el resto del peso del cuerpo sobre los metatarsianos y los dedos de los pies, a la vez que el centro de gravedad es más alto y el cerebro más pesado. Por lo tanto, una base sólida es muy importante: cómo nos apoyamos sobre nuestros pies, afecta a las rodillas, a las caderas y a la columna vertebral.

La inmovilización del pie en el zapato es de gran importancia para la salud de nuestros pies, lo que hace que las articulaciones no puedan realizar una amplia gama de movimientos, los músculos no funcionen correctamente, la sangre circule menos, lo que promueve la formación de hinchazónes y venas varicosas. Los pies rígidos e inflexibles se reflejan en la rigidez y la torpeza del cuerpo.

Fisiológicamente, nuestra pierna está acostumbrada a caminar sobre suelo blando, es decir, sobre el suelo, y no sobre pavimentos duros o sobre asfalto. Las superficies pavimentadas alineadas y los zapatos han hecho que las posibilidades naturales de los pies no se utilicen completamente, los pies se debiliten, en el talón se desarrollen fascitis plantar y espolones.

Todo esto perturba la biomecánica adecuada del cuerpo: las deformidades del pie se traducen, entre otras cosas, en deformidades de la columna vertebral: curvatura, escoliosis, dolor de espalda, dolor de cuello y hombros. Cuida tus pies, porque deben servirnos por el resto de nuestras vidas .La mejor y más sencilla gimnasia para los pies es caminar de manera descalza.

Pie - Yoga Las Palmas

Entre otras cosas, el yoga es una forma para mantener los pies saludables.

Los ejercicios de yoga se realizan descalzos, prestando atención a la recuperación de la fuerza y la flexibilidad de los pies y los músculos de las piernas. El trabajo adecuado de los pies da un soporte estable, “enraizado” para el cuerpo. Además, mientras practicamos descalzos, masajeamos los receptores. Una base fuerte hace que los pies sean sanos, flexibles y fuertes, y esto afecta positivamente a todo el cuerpo.

Durante la práctica, cuando estamos de pie, el peso debe distribuirse de manera uniforme en los pies, los dedos de los pies deben estirar, los arcos de los pies elevar hacia arriba.

Este accion se conecta con la elevación del suelo pélvico y la parte inferior del abdomen, el tórax, la columna cervical y la parte superior de la cabeza. Activando, al mismo tiempo, los arcos de los pies, el coxis y los omoplatos podemos ayudar nuestro cuerpo y mente a comprender mejor los puntos de contacto entre la tierra, los pies, la columna vertebral y la coronilla.

Los pies también tienen significado energético, a través de los pies estamos en contacto con la Madre Tierra, tomamos y damos energía. Solo los pies fuertes y flexibles pueden actuar como un relé de energía, a través de la práctica del yoga, podemos tener contacto psicológico con nuestros pies y reconocer su habla. Casi siempre, resulta que hay un mar de energía oculta en ellos que podemos liberar.